Este artículo presenta la experiencia del proyecto Ecobiblioteca en Acción, una iniciativa educativa desarrollada en una institución pública de Ica que articula el acceso al libro, la sostenibilidad ambiental y la participación ciudadana. Frente a la ausencia de biblioteca escolar, el proyecto surge desde el aula como una respuesta colectiva para garantizar el derecho a la lectura y fortalecer el vínculo entre escuela, comunidad y entorno.

A continuación, se presenta el desarrollo de esta experiencia educativa.

Ecobiblioteca en acción

En el Perú, las desigualdades de acceso al libro y la lectura reflejan inequidades más amplias en educación y cultura. Donde, del total de niñas, niños y adolescentes que no asistieron o participaron en actividades de la biblioteca escolar, el 59,4 % reportó que no tiene biblioteca escolar y el 20,7 % indicó que no funciona, según la Encuesta Nacional de Lectura (INEI & Mincul, 2022). Esta realidad también se reflejaba en la IE 22542 – Ica, que formaba parte del 92% de colegios públicos sin biblioteca escolar (Ojo Público, 2025), donde no se disponía de libros de literatura infantil y la promoción del hábito lector en los hogares era limitada. En medio de este escenario, el proyecto “Ecobiblioteca en Acción” nace en el aula, durante la sesión de reforzamiento a sexto grado. Donde los(as) estudiantes, junto al alcalde del Municipio Escolar, realizaron un mapeo colectivo que evidenció una demanda clave: la escuela necesitaba una biblioteca, como en otras instituciones. Y a partir de una encuesta estudiantil, se decidió recuperar un espacio y transformarlo en la primera Ecobiblioteca del asentamiento de Acomayo, abierta a otras escuelas.

El presente proyecto se sostiene sobre tres pilares que articulan lectura, sostenibilidad y ciudadanía. El primero es su dimensión ecológica. En un país donde casi el 40 % de los residuos termina en ríos, mares o botaderos ilegales, según el Ministerio del Ambiente (2022). La escuela decidió recolectar los plásticos generados en el receso (botellas, envolturas y empaques), lavarlos, secarlos y compactarlos para elaborar ecoladrillos, utilizados en la construcción de bancos lectores para la biblioteca escolar. El segundo pilar es su visión ecosistémica, que reconoce a cada integrante de la comunidad como un actor esencial. Se cuenta con el compromiso directivo; las docentes lideran los procesos pedagógicos; las familias participan del bingo escolar para la compra de estantes; los y las estudiantes plasman en dibujos cómo imaginan su biblioteca soñada, y los aliados estratégicos como Enseña Perú, la Biblioteca Municipal de Ica “José de San Martín”, la ONG PAEDEA y el Rincón de Historias S.A.C contribuyen con la donación de libros o asesoría técnica para fortalecer la gestión del espacio bibliotecario. El tercer pilar es la promoción del libro y la lectura, impulsada mediante campañas de donación de libros y sesiones de mediación lectora. Como escuela, asumimos el desafío de seguir fortaleciendo las capacidades del primer voluntariado escolar dedicado a la promoción de la lectura, así como mejorar el equipamiento bibliográfico para responder a los intereses de los 147 estudiantes. 

A lo largo de este proceso, hemos comprendido que el proyecto no solo implica crear un espacio físico, sino consolidar vínculos y corresponsabilidad para sostener entornos dignos para la niñez. Y como garantía del derecho a la lectura, el 14 de noviembre celebramos, tras 84 años de vida institucional, la inauguración de la primera Ecobiblioteca “Ana Frank”, en el marco del Día de la Biblioteca Escolar en el Perú, con una colección de más de 350 libros infantiles, juveniles y de formación docente.