Este texto presenta una reflexión pedagógica desde la experiencia docente en el sistema educativo público peruano en Madre de Dios, centrada en los desafíos de la enseñanza de la lectura en secundaria. A partir del recorrido profesional del autor y de su práctica en el aula, se problematizan las limitaciones del enfoque tradicional y se propone una manera distinta de acercar a los estudiantes a la lectura, conectándola con sus intereses, emociones y contextos de vida.

A continuación, se presenta el desarrollo de esta experiencia educativa.

La educación de los sentidos


Este año es mi primer año en una institución del estado y como siempre lo ha sido de profesor contratado en mi marchante Perú, ya había hecho mis primeros pasos en colegios particulares en Puno como auxiliar y en Lima como profesor del área de comunicación donde partir enseñando y también aprendiendo a pesar de la burocracia de papeles. En todo ese tiempo me di cuenta que la gran mayoría no lee o no quiere leer y esto se debe a motivos puntuales:

Primero

El profesor o profesora no tiene esa vocación por la lectura y la enseñanza. Y si un docente no lee jamás podrá llegar a sus estudiantes.

Segundo

Las obras dadas son muy aburridas o fuera de su contexto. Empezar con el Mio Cid o Don Quijote de la Mancha es algo iluso dado que los estudiantes están basados en esta época a la modernidad, chacotería y la era digital.

Tercero

No maneja los profesores el sentido del tacto, del gusto, del oído, del dibujo y solo se basan en una tonta nota monótona.

Partiendo de estos tres punto. Hice mi revolución de la lectura a partir de obras que llamaran la atención del estudiantes ejemplo, las brujas, Charlie y la fábrica de chocolate, Coraline. Una vez llamado su atención los hice entrar en su propia realidad de sus mundos en lo que ellos vivían su día a día ejemplo la ciudad y los perros, rebelión en la granja, la gallina degollada, la rata. Claro esta de acuerdo a cada grado hice de mi olfato gustativo que es leer sea algo atrayente conjugándolo con ello mismo como personajes de la obra (Es decir contándoles la obra y diciéndoles: tú  vas hacer el jaguar, tú eres pichulita cuellar, tú eres el demonio del ande, la yacumama). Porque si tu vas a un colegio cualquiera del Perú, sea en costa, sierra o selva te dirán el profesor que antes nos enseñaba nos daba copias, cuatro preguntas y nada más aparte libro no pedía y era muy aburrido. Pienso que enseñar tiene que gustar y en especial escribir y leer.

Segundo seguí, pero apoyándome no solo en explicar la clase de una sesión de aprendizaje si no hacerle participes (cuando éramos niños nos gustaba dibujar, pinta y hacer garabatos) y seguí esa línea que muchos docentes olvidan gracias a ello hicieron historietas, álbum ilustrados con solo dibujos, cuenta cuentos dibujados y narrado, creación de su propia indumentaria a cartón para teatro y demás. No quiero decir con esto que soy un excelente docente si no que vi la orfandad de una clase y en especial la de un niño en secundaria. Utilice, aunque está mal dicho sus gustos, sus odios, sus olfatos, su tacto y su vista, su corazón.

Claro que no llegue a absorbe a todos porque en un aula enseñas a 33 de los cuales 8 no les interesa la vida educativa y uno es por las padres y otros por los docentes anteriores que le enseñaron. Así sea en un colegio particular o estatal aparten la gran mayoría no cuenta con una biblioteca deseada y no todos los padres ayudan a sus hijos por estar más abocados al trabajo o la separación de sentimientos. Mi resultado hasta el momento no es al cien por ciento, pero estoy encaminado, pero de ahí seré contratado en otro colegio y lo encaminado volverá a su curso y no avanzará.

Que enfrenta mi proyecto pues todo el sistema burocrático y educativo, la dejadez de algunos padres, estudiante, sociedad y el manejo de la era digital. Y escribo todo esto no para ganar un premio sino una beca integral para estudiar maestría y ser pedagogo rompiendo lo ya establecido partiendo de la casa a la escuela, el entorno y la no modernidad de mi país Perú, a pesar de mi ignorancia.