Los orígenes del Colegio El Buen Pastor están estrechamente vinculados con el desarrollo de la Urbanización Residencial Sol de Oro, en el actual distrito de Los Olivos. Este proyecto urbanístico inició hacia 1962, y sus propietarios destinaron parte de los terrenos para la creación de un colegio. Ante la necesidad de apoyo en la administración del colegio y la lenta respuesta del Estado, algunas madres de familia recurrieron a la Sociedad Misionera de San Columbano, que ya tenía experiencia en la creación de colegios parroquiales en Lima Norte.

El colegio inició sus actividades en los domicilios que los padres de familia prestaban y acondicionaban. Posteriormente, las clases se trasladaron a los lotes 8 y 9 de la manzana U. Los hermanos columbanos gestionaron el reconocimiento oficial de la escuela, y el 26 de julio de 1965 el Ministerio de Educación emitió la Resolución Directoral Nº 10023, creando la Escuela Parroquial Mixta Sol de Oro. El primer director fue el reverendo padre Owen O’Kane, párroco de la parroquia El Buen Pastor. Para el segundo año desde su creación, la escuela ya contaba con 107 estudiantes, entre varones y mujeres. En 1966 la municipalidad le concedió a los columbanos 1,560 metros cuadrados en la primera etapa de la urbanización para construir las primeras aulas del colegio. 

El padre Limachy Lynam O’Ferrel fue una pieza clave en el diseño del proyecto educativo, elaborando los lineamientos y gestionando los documentos necesarios para el correcto funcionamiento del plantel. A medida que el número de estudiantes aumentaba progresivamente, el padre australiano Leo Grant asumió la dirección. En la década de 1970, se implementó un departamento psicológico para el manejo de emociones que afectaran el aprendizaje de los estudiantes, convirtiendo a la escuela parroquial en pionera en propuestas escolares de bienestar psicológico en Lima Norte.

La construcción de la escuela continuó, inaugurándose nuevos salones que acogieron a niños de las urbanizaciones cercanas. El local inicial se volvió insuficiente, por lo que en 1975, la dirección y la junta directiva de la Asociación de Padres de Familia emprendieron la búsqueda de un terreno para construir pabellones para el nivel secundario. Por otro lado, el 20 de diciembre de 1976, se inauguró la primera biblioteca escolar gracias al auspicio de la Embajada de Australia,  el Club de Leones de San Martín de Porres, cooperativas y vecinos. Finalmente, la municipalidad les adjudicó a los hermanos dos terrenos de 5,510 metros cuadrados en la urbanización El Trébol el 24 de mayo de 1984. Hacia 1985, el colegio contaba con 1,158 alumnos en el nivel primaria, y al año siguiente se iniciaron las clases con 132 alumnos en el primer año de secundaria.

Sin embargo, fue en 1986 cuando se inauguraron oficialmente los pabellones de secundaria. La obra incluía quince aulas distribuidas en tres pabellones para clases y talleres técnicos, además de una biblioteca, auditorio, laboratorios y un comedor. En 1991 se iniciaron las obras para construir el cuarto pabellón. El 24 de abril de 1993, la institución pasó de ser una escuela parroquial a denominarse Colegio Parroquial El Buen Pastor. El colegio se convirtió en un referente de la educación en Lima Norte, y su proyecto educativo institucional sirvió como modelo de gestión para otras instituciones educativas de la zona, tanto católicas como laicas. Posteriormente se implementó un gimnasio y una concha acústica para eventos culturales. En 1996 se inició la construcción de una piscina semiolímpica, que comenzó a funcionar dos años después. En 1989, el padre Martínez consiguió un terreno colindante a la capilla La Inmaculada para construir un local destinado especialmente al nivel inicial. El edificio de cuatro pisos, cuya construcción comenzó en 1994 y se completó en 1999, cuenta con un auditorio, salas, camerinos, cafetería y espacios compartidos con la capilla.

Actualmente, El Buen Pastor continúa siendo un colegio que educa a varones y mujeres en valores cristianos, ofreciendo una propuesta educativa humanista y tecnológica. El colegio también posee un zoológico utilizado con fines educativos en protección y conservación de animales silvestres que funciona desde mediados de la década de 1990. Su historia es testimonio del esfuerzo de la comunidad de Lima Norte, que desde sus inicios ha trabajado arduamente para mejorar las oportunidades educativas en su entorno, consolidando al colegio como un referente.

Fuentes

  • Tácunan, S. (2017). Los Olivos: Historia de un distrito emprendedor de Lima Norte. Fondo Editorial USIL.
  • Torrejón, L. (2021). Secreto compartido: historia del Colegio El Buen Pastor. Gráfica Carrillo.