Para comprender la historia de este colegio, es fundamental reconocer su estrecha vinculación con las Religiosas Franciscanas de la Inmaculada Concepción. Después de la guerra con Chile, el padre Alfonso María De la Cruz Sardinas, del convento de Los Descalzos, hizo un voto a la Virgen María Inmaculada de fundar una congregación dedicada a la educación de niños pobres. En busca de asesoramiento, acudió al padre Miguel Ferriol, director espiritual de Carmen Álvarez, una joven que desempeñaría un papel fundamental en la fundación del colegio. Junto a Rebeca Valdivia, Carmen se comprometió con las labores educativas lideradas por el padre Alfonso.

El gobierno del General Miguel Iglesias concedió al padre Alfonso el uso del local del beaterio Las Recogidas, actualmente la Escuela Nacional de Bellas Artes, que durante la guerra había servido como cuartel. Tras acondicionar el espacio, se convirtió en la residencia de la congregación, que se fundó el 6 de diciembre de 1883. La misa de inauguración del colegio para niñas se celebró el 2 de marzo de 1884, con Carmen Álvarez asumiendola dirección del colegio. En 1889, Carmen decidió tomar el hábito franciscano y adoptó el nombre de hermana Clara Corazón de María. Sin embargo, en 1918, el Estado exigió la devolución del local de San Ildefonso para la Escuela de Bellas Artes, obligando a la congregación a abandonar su residencia en diciembre de ese mismo año. La hermana Clara, junto con los padres de familia, emprendió la búsqueda de un lugar más amplio, y en 1918 el colegio se trasladó al jirón Amazonas, donde se encontraba el beaterio de Santa Rosa de Viterbo.

En abril de 1927, el Consejo Nacional autorizó la implementación de los primeros tres años de secundaria, y en 1929 se permitió la ampliación a cuarto y quinto. Ese mismo año, la Resolución Ministerial N° 8252 ratificó oficialmente el funcionamiento de los niveles de primaria y secundaria, así como su expansión a la sección comercial. A lo largo de los años, diferentes madres asumieron la dirección, y el colegio continuó creciendo y fortaleciéndose. Las alumnas participaban en clubes de arte, música y ciencias, y ofrecían presentaciones a niñas de escasos recursos.

La creciente urbanización de Lima convirtió el jirón Amazonas en una zona comercial, por lo que las hermanas decidieron buscar un nuevo local para el colegio. Para recaudar fondos, organizaron kermesses, tómbolas, confeccionaron uniformes, participaron en actividades municipales y prepararon muñecos de tela y comida. La Asociación de Padres de Familia también contribuyó, consiguiendo carpetas, mesas, pupitres, máquinas de escribir y, posteriormente, computadoras. Finalmente, adquirieron un terreno de 21,661 metros cuadrados en la urbanización Higuereta, en el distrito de Surco, con ayuda de un préstamo bancario. La construcción se realizó en varias etapas: el primer pabellón se completó en 1966 con financiamiento de la congregación, y el segundo se terminó tres años después. 

Durante el gobierno del general Velasco Alvarado, el plantel funcionó en las noches para el Proyecto Perú, brindando enseñanza gratuita al público general, y se dictaron cursos técnicos en corte y confección, juguetería y cosmetología. En 1983, con motivo de las bodas de oro, se terminó la construcción de la capilla, la cual se inauguró al año siguiente con una misa y una romería a la que asistieron más de 500 exalumnas. La misa de celebración contó con la presencia del alcalde de Lima, Alfonso Barrantes Lingán, quien entregó al colegio la Medalla de Lima. En 1991, se implementaron la biblioteca, el laboratorio y la sala de cómputo, y en 1998 se inauguró el coliseo cerrado. Para entonces, el colegio contaba con alrededor de 790 alumnas distribuidas en 18 aulas.

En el año 2000, el colegio amplió su oferta educativa con una nueva área dedicada al nivel inicial. Al año siguiente, se construyó un área administrativa y se decidió implementar la coeducación, convirtiéndose en un colegio mixto. Con el objetivo de mejorar la calidad educativa, en 2011 comenzó un proceso de acreditación internacional. La infraestructura fue renovada, y en 2013 se construyó el pabellón ‘La Inmaculada Concepción’, que incluye diez aulas para secundaria, tres laboratorios, y áreas para arte, música e informática.

El colegio se ha consolidado en un centro de preparación para exámenes internacionales de Cambridge y ha obtenido una certificación internacional en calidad educativa para los niveles inicial, primaria y secundaria. Además, ha establecido convenios con la International Business Corporation (IBEC), lo que le permite actuar en rol de evaluador de exámenes de Microsoft. De igual forma, ha extendido convenios con la Universidad de Piura. En un esfuerzo por promover el desarrollo integral de sus alumnos, se implementó una cancha de tenis para formarlos en este deporte. Actualmente, el colegio La Inmaculada Concepción ofrece una propuesta pedagógica humanista y educa a sus estudiantes, tanto varones como mujeres, en los preceptos franciscanos transmitidos por la madre Clara Corazón de María, fundadora de la congregación y del colegio.

Fuentes

  • Colegio La Inmaculada Concepción. (2023). Identidad LIC. Editorial Palabra.
  • Kleiber, J. (2017). Historia contemporánea de la Iglesia Católica en el Perú. Fondo Editorial de la PUCP.