El Colegio Nacional San Carlos, fundado por Simón Bolívar el 7 de agosto de 1825 como el Colegio de Ciencias y Artes, ha sido testigo de una rica historia llena de transformaciones y evolución. En un principio, se instaló en 1826 en una casa particular en la calle Ayacucho, con la misión de ser una escuela de latinidad. Mariano Andía fue el primer director, y bajo su mando, el colegio se trasladó a la casa de los Garcés, conocida como «El colegio viejo», durante la dirección del Dr. Pío Vicente. Posteriormente, se mudó a una casa construida por el intendente Manuel Quimper en el Parque Pino, llamada «La vieja casona», frente a la parroquia San Juan Bautista. En 1829, sin contar con un local definido, las clases se impartían al aire libre cerca del cerro Huacsapata.
A finales de la década de 1820, el colegio se trasladó a la calle Grau. El 16 de marzo de 1830, se reabrió con el Dr. Rossel como único docente, quien enseñaba matemáticas, filosofía y derecho. Durante la dirección del Dr. José Palacios, se impulsó la publicación de los semanarios «El Globo del Sur» y «El Espectador Peruano», marcando un hito cultural en el plantel gracias a una imprenta obsequiada por el general San Román.
Durante el conflicto político con Bolivia, el colegio cesó sus actividades, pero el General Santa Cruz lo reabrió bajo el nombre de Colegio Mineralógico de Socabaya. Tras este período de inestabilidad, el colegio retomó su nombre original, Colegio de Ciencias y Artes, y se designó a Francisco de Rivero como rector y profesor de mineralogía. Además de esta materia, se enseñaban matemáticas, gramática castellana y latín. En ese entonces, el colegio contaba con 40 alumnos externos y 20 internos.
A inicios de la década de 1840, los estudiantes se unieron al Batallón para defender Puno, lo que llevó a suspender las clases. En 1844, el mariscal San Román restableció el funcionamiento del colegio, que ofrecía materias como filosofía, teología, matemáticas y música. En 1847, el mariscal Ramón Castilla nombró al general Alejandro Deustua como prefecto de Puno, quien inició la construcción de un nuevo edificio en el Parque San Juan Bautista, que se inauguró el 2 de febrero de 1851.
Sin embargo, debido a la revolución de 1856, el colegio fue clausurado nuevamente. Retomó sus actividades en 1868 como Colegio Nacional de San Carlos. Durante la Guerra del Pacífico, en 1883, el colegio fue utilizado como cuartel por las fuerzas chilenas, lo que causó daños en su infraestructura y archivo escolar. Las clases se reanudaron en 1888 gracias al apoyo de instituciones locales.
A principios de 1895, el director Alberto L. Gadea impulsó la reconstrucción del plantel e implantó una enseñanza metódica basada en las nuevas teorías de las ciencias naturales. Además, se promovió la educación física. Para ese entonces, el colegio contaba con 56 alumnos, y para inicios del siglo XX, el número había crecido a alrededor de 150 estudiantes. El 9 de junio de 1905 se fundó el Club Deportivo Unión Carolina, que en 1922 se fusionó con el club Unión Ex Carolinos, adoptando el nombre actual de Unión Carolina. En 1910, el historiador Horacio Urteaga fue nombrado director y el colegio fue beneficiado con la instalación de un observatorio meteorológico, la reparación de su infraestructura y la instalación de agua y desagüe. También, en 1918, se inauguraron galerías de dibujo, una sala para proyecciones eléctricas, un Museo de Historia Natural y antigüedades peruanas, y una oficina de dirección en 1919, junto con un gimnasio.
En 1925, los carolinos celebraron el centenario del colegio y se fundó la Sociedad de Ex Carolinos y el Centro Carolino. Ese mismo año, los estudiantes editaron el periódico «El Carolino» y celebraron el aniversario con estudiantes de la Universidad de Arequipa y el Colegio de Ciencias del Cusco. Para 1932, el colegio contaba con 525 alumnos distribuidos en diferentes secciones, incluidas la primaria, la media y la normal. En 1947, el colegio cerró brevemente, pero los estudiantes continuaron con sus actividades en el campo «El Piquete», donde se practicaban deportes y se impartían clases al aire libre.
Posteriormente, el plantel reanudó sus actividades regulares. El 24 de noviembre de 1953, el presidente Manuel Odría fundó la Gran Unidad Escolar de Varones San Carlos cuyo local de la calle del Puerto fue inaugurado el 20 de agosto de 1957. En consecuencia, el inicial Colegio Nacional San Carlos fue clausurado. No obstante, luego de que exalumnos carolinos gestionarán los trámites necesarios, en 1964 el colegio reabrió oficialmente en el tradicional local del parque Pino como «Glorioso Colegio Nacional San Carlos», para diferenciarlo de la Gran Unidad Escolar que continuó funcionando por separado. La comunidad carolina, continuó mejorando el plantel con la construcción de nuevos pabellones dirigida por los ingenieros Jaime Dávila Hinojosa y César Barraza Rodríguez, y se publicó la revista «Aruj’a».
Durante el gobierno de Alan García, en 2009, el colegio fue remodelado y equipado a través del Programa Nacional de Recuperación de las Instituciones Públicas Educativas Emblemáticas y Centenarias. Actualmente, el Glorioso Colegio Nacional San Carlos sigue educando a niños y jóvenes puneños en los niveles de inicial, primaria y secundaria. Con amplios espacios deportivos, un auditorio y laboratorios técnicos y de música distribuidos en sus tres sedes, el colegio es un referente histórico del legado bolivariano y forma parte de la comunidad de instituciones educativas bolivarianas (CIIEB). El colegio ha sabido mantenerse en pie, adaptándose a los cambios y necesidades de la sociedad puneña; y consolidándose como un símbolo educativo del sur andino del Perú.
Sitio Web
Fuentes
- Neira, J. (2018). La historia no miente 1964-2014, bodas de oro de reapertura del Glorioso Colegio Nacional San Carlos. S.N
- Presidencia de la República. (10-01- 2009). Crean el Programa Nacional de Recuperación de las Instituciones Públicas Educativas Emblemáticas y Centenarias.
https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/104752/_004-2009_-_16-10-2012_10_34_29_-DU-004-2009.pdf