A finales de 1913, los esfuerzos por expandir el aparato educativo en el Perú se tradujeron en la llegada de las primeras religiosas desde Santa Rosa de Huesca. Inicialmente, se asentaron en Puerto Maldonado. El primer grupo de hermanas que llegó a Huacho estaba compuesto por Dolores Sauras, Visitación Iruretagoyena, Asunción Irigoyen, Magdalena Leoz, Inés Romero y Josefa del Tránsito. La Madre Dolores Sauras, quien contaba con experiencia en la dirección del colegio interno de Santa Rosa de Huesca, fue designada como fundadora y primera directora del nuevo colegio. En ese momento, solo disponían de un terreno cedido por Monseñor Zubieta.
Las religiosas comenzaron a explorar la zona para evaluar las necesidades de los hogares y la densidad de la población infantil. Inicialmente, alquilaron una vivienda donde vivieron gracias a la caridad de los vecinos y amigos. Fue el ministro de Justicia e Instrucción, Juan Valera, quien facilitó los trámites para la puesta en marcha del colegio, con el apoyo del recién elegido alcalde, Juan Bákula. La intención de las religiosas era brindar mayores oportunidades a la juventud femenina. Las primeras alumnas se matricularon de manera gratuita, aunque algunas pagaban. El colegio Santa Rosa se fundó el 22 de febrero de 1916 y las clases iniciaron en marzo, y para finales de ese año, el colegio contaba con 164 niñas. Se ofrecían clases de idiomas, dibujo, pintura, música y manualidades, además de las materias tradicionales del programa oficial.
Para 1918, la comunidad de religiosas había crecido a seis miembros y el colegio educaba a 350 niñas, de las cuales 90 recibían educación gratuita. El apoyo económico del gobierno continuó, y en abril de 1919, la Dirección General de Instrucción Pública autorizó la enseñanza de secundaria, lo que llevó al colegio a ser renombrado como Colegio Santa Rosa de Lima. Se implementó un sistema de internado para las niñas, quienes estaban bajo el cuidado educativo y doméstico de las religiosas, especialmente en los grados de cuarto y quinto de secundaria. Este se mantuvo hasta la década de 1970.
En 1940, un terremoto dañó severamente parte de la capilla y el colegio, lo que llevó a la suspensión de las clases y al inicio de una nueva construcción. El nuevo edificio contaba con un pabellón de clases y otro para el internado, además de una biblioteca móvil. Durante esa década, se promovieron actividades culturales peruanas, incluyendo veladas literarias, musicales, obras de teatro, danzas, ballet y zarzuelas.
En 1945, se estableció la Asociación de Ex-Alumnas para fortalecer los vínculos con el colegio y coordinar actividades en conjunto. En 1947, se inauguraron nuevos ambientes para el colegio, y en la década de 1950 se hicieron comunes los desfiles en bicicleta y las representaciones artísticas. En 1951, se inauguró un moderno laboratorio de física y química, y en 1957, una cancha de volleyball y una tribuna de cuatro gradas. La primera edición de la revista anual «Santa Rosa» se publicó ese mismo año, incluyendo artículos sobre diversos temas escritos por las alumnas, junto con fotografías y noticias del colegio. La revista se publicó hasta 1963.
En julio de 1957, se homenajeó al arzobispo de Lima, Monseñor Luis Landázuri, en su visita pastoral, y el colegio recibió un diploma por su participación en el desfile cívico-militar. El 17 de octubre de 1966, un terremoto afectó severamente a Huacho y al colegio, resultando en la muerte de tres alumnas. La construcción del nuevo edificio comenzó de inmediato, y para 1972, el colegio adoptó un uniforme único de color plomo, en conformidad con el sistema de educación básico regular del Perú.
Durante la década de 1970, el colegio destacó en encuentros deportivos interescolares, obteniendo premios en básquet. Gracias a la asociación de padres de familia, se equiparon talleres de cocina, repostería e industria del vestido, y se compraron máquinas de escribir. El colegio también recuperó las veladas artísticas y en 1965 ganó otro título en básquet. En 1991, con motivo de las bodas de diamante del colegio, la Congregación de Misioneras Dominicas obsequió un moderno laboratorio de idiomas. En 1995, se adquirieron computadoras e impresoras y se inauguró un polideportivo en un terreno frente a la institución, conectado por un túnel. En 1996, se levantó un busto en honor al padre Suri, en conmemoración de los 75 años de su muerte, y se realizaron importantes refacciones en la infraestructura.
El año 2000 trajo innovaciones pedagógicas con la inauguración de la sala de internet, nuevas computadoras y un proyector multimedia. Se remodeló el patio principal y se adquirió un equipo de sonido para el auditorio, enriqueciendo los talleres de danza, teatro, música y deportes. En 2001, se adquirió un terreno en la Plazuela 2 de Mayo para construir instalaciones para el nivel inicial, que comenzaron a funcionar en 2003. En 2002, nació la primera orquesta sinfónica de mujeres en Huacho, formada por alumnas del colegio, bajo la dirección de los músicos Martín Fiestas y Aldo Acuña.
Durante el año 2016, se remodeló el pasillo del colegio con pisos de porcelanato y una mampara de aluminio, y se construyó una gruta en honor a Santa Rosa de Lima en el patio del colegio, con una imagen donada por la Asociación de Exalumnos. También se celebró la graduación del nivel secundario en una misa presidida por el padre Jorge Cañamero y se realizó un desfile de carros alegóricos el 24 de junio, con la participación de toda la comunidad educativa. El 22 de julio, se llevó a cabo una presentación musical con la Orquesta Sinfónica Santa Rosina y la colaboración de exalumnas artísticas peruanas.
Actualmente, el colegio cuenta con niveles de inicial, primaria y secundaria para mujeres, guiadas por las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, bajo un enfoque humanista cristiano. A lo largo de más de un siglo, el Colegio Santa Rosa ha sido un faro de educación y espiritualidad, contribuyendo significativamente al desarrollo de la juventud de mujeres de Huacho.
Sitio Web
Fuentes
- Colegio Santa Rosa Hermanas Misioneras Dominicas. (2016). Colegio Santa Rosa Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario: 100 años de presencia dominica en Huacho. Industria Gráfica San Judas Tadeo.